El poema de este mes es de los que denomino reto. Quería escribir un
soneto que terminara con la palabra bukkake. Me puse a ello y la
primera conclusión que saqué era que si me proponía hacerlo
correctamente, iba a ser imposible. La única palabra que conozco que
rima con bukkake es sake. Por lo tanto, me iba a faltar una
terminación para uno de los versos de los tercetos. Intenté
encontrar una solución. La primera que se me ocurrió era usar una
palabra con la terminación aque. Gráficamente no iba a ser lo
mismo, pero sí serviría en cuanto a métrica y rima. Además, con
esta terminación hay varias palabras interesantes para emplear
en un soneto: jaque, ataque, machaque, destaque… Lo valoré, pero
lo descarté. Era rendirme sin luchar.
La segunda
posibilidad que se me ocurrió era emplear algún nombre propio
japonés. Supuse que habría algún apellido nipón que terminaría en
ake. Hice una revisión bibliográfica. Tardé un buen rato en
encontrar el primero de ellos. El caso es que terminados en aka y en
aki hay unos cuantos: Tanaka, Sasaki, Yamazaki, Miyazaki, Iwasaki,
Kawasaki, Yamanaka, Araki, Ozaki, Okazaki. Terminado en ake solo
encontré uno: Miyake. La cuestión era cómo meter ese apellido en
un soneto. Para ello, en primer lugar debía encontrar un Miyake
famoso fuera de Asia. Yo no conozco ninguno, pero mirando en internet
encontré algunos: Issey Miyake (diseñador de moda), Akira Miyake
(investigador en neurociencias) y Akiko Miyake (actriz porno). Podía
haber escrito versos de este estilo: «solo
vestía ropa de Miyake»,
«descifré
tu mente como Miyake»
o «por
delante y detrás como Miyake».
Sí,
pero no. No me acabó de convencer.
Tercera
posibilidad: la que empleé. Ya que bukkake no es una palabra
recogida por la RAE (¡increíble
que un sustantivo tan famoso todavía no haya sido incorporado al
español!) hiciera lo que hiciera el soneto iba a ser incorrecto
desde un punto de vista, digamos, purista. Así que, de perdidos, al
río. Decidí utilizar alguna palabra en otro idioma. Me decanté por
mistake, que, sin duda, no era la mejor opción. ¿Por qué fue tan
pésima
elección? Por dos motivos opuestos entre sí. El que no sepa qué
significa mistake ni sepa inglés leerá la palabra en español y el
soneto conservará la métrica y la rima. El problema es que no entenderá el sentido del verso.
Para aquellos que sepan inglés esto último no será un
inconveniente,
pero el verso ni será endecasílabo ni terminará en palabra llana,
ya que pronunciarán [muh·steik].
Este
soneto, además de reto, es engendro. ¿Por qué lo digo? Por su
contenido. El primer cuarteto y el último terceto tienen en
común que no son nada trascendentales. De algún modo, mantienen
un tono
similar. En cambio, el segundo cuarteto y el primer
terceto pretenden ser poéticos. Hay una contradicción en la forma. Podía
haber hecho un esfuerzo por corregirlo, pero al final he optado por dejarlo tal cual: árbol que nace torcido, crece torcido.
Este poema está incluido en el libro "Sonetos 2015-2024"