lunes, 1 de noviembre de 2021

Sin ti. Soneto noviembre 2021

 


En el poema del mes de noviembre “sin ti” hace referencia a sin la letra a. Hace ya bastante tiempo que me propuse escribir cinco sonetos en los que, en cada uno de ellos, no se utilizara una de las vocales. En esta ocasión le ha tocado a la a. Salvo que me haya despistado, no debería aparecer en ninguno de los versos. Ya antes había escrito uno sin la e, otro sin la u y otro sin la o. Pongo más abajo los enlaces a esos sonetos. Ya solo me falta uno sin la i para completar el reto. Si no pasa nada anormal, lo escribiré el año que viene.

 

Soneto sin la e

https://andresgarraldaluquin.blogspot.com/2016/05/sonetos-mayo-2016.html

 

Soneto sin la u

https://andresgarraldaluquin.blogspot.com/2017/03/sonetos-marzo-2017.html

 

Soneto sin la o

https://andresgarraldaluquin.blogspot.com/2020/07/soneto-julio-2020.html

 Enlace a la versión audiovisual recitada por Luis Fernández Reyes:



 Este poema está incluido en el libro "Sonetos 2015-2024"

jueves, 30 de septiembre de 2021

Carrusel. Soneto octubre 2021

 





El soneto del mes de octubre se lo he dedicado a mi amiga Angels Cladera. Es un soneto que, a diferencia de muchos de los que he escrito últimamente, no relata una historia, sino un conjunto de sensaciones. Lo escribí una noche en que las circunstancias eran las ideales para sentirme feliz y en la que, en cambio, me encontraba melancólico. Los sentimientos, la mayoría de las veces, obedecen a factores externos: te deja la pareja y te pones triste, te toca la lotería y te alegras, te retrasan la jubilación y te enfadas, etc. Sin embargo, hay ocasiones en las que, sin una causa aparente, te sientes bien o mal sin saber por qué. Al menos a mí me pasa.

Existe una versión audiovisual de este soneto recitada Luis Fernández Reyes.



Este poema está incluido en el libro "Sonetos 2015-2024"

miércoles, 1 de septiembre de 2021

Cautiva. Soneto septiembre 2021

 




La explicación del soneto de este mes está más relacionada con aclarar mi opinión sobre las residencias de ancianos que con el poema en sí mismo. Es posible que, tras leer Cautiva, uno tenga la impresión de que tengo un mal concepto de los asilos, y no es así. Eso es lo que pretendo aclarar. Casi todos los días veo pacientes en la consulta que si siguen vivos y saludables es gracias a que en la residencia en la que están alojados los alimentan, los visten, les dan la medicación, etc. Muchos de esos ancianos, dejados a su aire, tendrían una pésima calidad de vida. Por otra parte, también pienso que la mayoría de los hijos quieren a sus padres y no se los quitan de encima, a diferencia de lo que pasa en Cautiva. Aclarados esos puntos, puedo decir que este soneto se basa en el caso real de una mujer que conocí y que falleció hace algún tiempo. La frase final “cárcel para viejos” me la soltó una anciana hace unos pocos días. Me contó que había visitado a una amiga en su residencia y que, al salir, la impresión que tuvo fue que la dejaba en la cárcel. Me pareció tan impactante que he querido utilizarla en el último verso.


En esta ocasión hay una versión audiovisual del soneto. Luis Fernández lo recita magistralmente. Puede verse en el siguiente enlace:


Este poema está incluido en el libro "Sonetos 2015-2024"



domingo, 1 de agosto de 2021

Te pido tan poco. Soneto agosto 2021

 

Si hiciéramos una encuesta a pie de calle y le preguntáramos a la gente qué es lo más característico de la poesía, la mayoría responderían: expresa sentimientos. En otras épocas pasadas la respuesta hubiera sido distinta, pero hoy, que la métrica y la rima son despreciadas, la única forma de diferenciar la prosa pura y dura de la poesía es atribuyéndole a esta última una connotación más emocional. Así las cosas, creo que nunca seré un verdadero poeta: no siempre hay sentimientos en mis poemas y, cuando los hay, muchas veces no expreso lo que siento. Soy un puro farsante; un alma técnica disfrazada de alma emocional. Sin embargo, a veces cuelo algún soneto personal entre mis escritos. Este es el caso de Te pido tan poco. Lo escribí hace unos meses y reflejé, lo más exactamente que pude, lo que sentía en ese momento. Quizá sea por ello que, al releerlo hoy para publicarlo, no me deja indiferente.


Enlace a la  versión audiovisual recitada por Luis Fernández Reyes



Este poema está incluido en el libro "Sonetos 2015-2024"

jueves, 1 de julio de 2021

Pasa el tiempo. Soneto julio 2021

 


Varias veces he comentado que no suelo ser el protagonista de mis sonetos. En el de este mes, sí y no. El paso del tiempo cada vez pesa más. Pienso en el pasado con frecuencia, pero no me siento tan “hundido” como el protagonista del poema. Quiero creer que no me sentiré igual que él hasta que tenga ochenta años o más, aunque habrá que ver si, para entonces, sigo en el reino de los vivos.


Este poema está incluido en el libro "Sonetos 2015-2024"

sábado, 26 de junio de 2021

Cerebros desencajados

Cerebros desencajados es el título de mi cuarta novela. Es una obra generosa en sexo y violencia. Un libro no apto para menores y, posiblemente, tampoco para mayores.

Sinopsis:

El hijo de una importante política de Trajanias es asesinado. Las pocas pistas que hay son confusas. El comisario Verazua teme que el caso no pueda ser resuelto, lo que perjudicaría su carrera. En un intento por salir lo menos mal parado posible asigna la investigación, y toda la responsabilidad sobre ella, a Elena Valtoño, una policía de escaso peso en la comisaría que puede ser utilizada como cabeza de turco. La inspectora Valtoño acepta el trabajo, aunque es consciente de que se trata de un regalo envenenado. A partir de ese momento su vida cambia de un modo radical. Conoce la violencia extrema, el sexo sin límites y, lo que más le asusta, su propia personalidad.


El libro es una autoedición que solo está disponible en Amazon, tanto en formato tapa blanda como en e-book. Si quieres visitar el sitio de venta, copia el siguiente enlace y pégalo en tu navegador:


https://www.amazon.es/Cerebros-desencajados-Andr%C3%A9s-Garralda-Luquin/dp/B0DBF71YW8/ref=sr_1_4?dib=eyJ2IjoiMSJ9.O32bfUwo3AwLML0EsBljb77U5QW0UruoKzzaeME56d5LRFdJs048UjIwPGlYBPPuLcnvtubsTN0ijAc3kf5aOz4EI-ZxegrrJd6e-alQDjcGsxX5_nKpgwjjU70VnqzL3b4_F34MIxmRC7hIkbXmtg.RYJVOpvTpCT9nsO5zZh9Ahm4vBg9lCktiZVi2lF6nMI&dib_tag=se&qid=1722275441&refinements=p_27%3AAndr%C3%A9s+Garralda+Luquin&s=books&sr=1-4



Portada: 





martes, 1 de junio de 2021

Mistake (Error). Soneto junio 2021




 

El poema de este mes es de los que denomino reto. Quería escribir un soneto que terminara con la palabra bukkake. Me puse a ello y la primera conclusión que saqué era que si me proponía hacerlo correctamente, iba a ser imposible. La única palabra que conozco que rima con bukkake es sake. Por lo tanto, me iba a faltar una terminación para uno de los versos de los tercetos. Intenté encontrar una solución. La primera que se me ocurrió era usar una palabra con la terminación aque. Gráficamente no iba a ser lo mismo, pero sí serviría en cuanto a métrica y rima. Además, con esta terminación hay varias palabras interesantes para emplear en un soneto: jaque, ataque, machaque, destaque… Lo valoré, pero lo descarté. Era rendirme sin luchar.

    La segunda posibilidad que se me ocurrió era emplear algún nombre propio japonés. Supuse que habría algún apellido nipón que terminaría en ake. Hice una revisión bibliográfica. Tardé un buen rato en encontrar el primero de ellos. El caso es que terminados en aka y en aki hay unos cuantos: Tanaka, Sasaki, Yamazaki, Miyazaki, Iwasaki, Kawasaki, Yamanaka, Araki, Ozaki, Okazaki. Terminado en ake solo encontré uno: Miyake. La cuestión era cómo meter ese apellido en un soneto. Para ello, en primer lugar debía encontrar un Miyake famoso fuera de Asia. Yo no conozco ninguno, pero mirando en internet encontré algunos: Issey Miyake (diseñador de moda), Akira Miyake (investigador en neurociencias) y Akiko Miyake (actriz porno). Podía haber escrito versos de este estilo: «solo vestía ropa de Miyake», «descifré tu mente como Miyake» o «por delante y detrás como Miyake». Sí, pero no. No me acabó de convencer.

    Tercera posibilidad: la que empleé. Ya que bukkake no es una palabra recogida por la RAE (¡increíble que un sustantivo tan famoso todavía no haya sido incorporado al español!) hiciera lo que hiciera el soneto iba a ser incorrecto desde un punto de vista, digamos, purista. Así que, de perdidos, al río. Decidí utilizar alguna palabra en otro idioma. Me decanté por mistake, que, sin duda, no era la mejor opción. ¿Por qué fue tan pésima elección? Por dos motivos opuestos entre sí. El que no sepa qué significa mistake ni sepa inglés leerá la palabra en español y el soneto conservará la métrica y la rima. El problema es que no entenderá el sentido del verso. Para aquellos que sepan inglés esto último no será un inconveniente, pero el verso ni será endecasílabo ni terminará en palabra llana, ya que pronunciarán [muh·steik].

Este soneto, además de reto, es engendro. ¿Por qué lo digo? Por su contenido. El primer cuarteto y el último terceto tienen en común que no son nada trascendentales. De algún modo, mantienen un tono similar. En cambio, el segundo cuarteto y el primer terceto pretenden ser poéticos. Hay una contradicción en la forma. Podía haber hecho un esfuerzo por corregirlo, pero al final he optado por dejarlo tal cual: árbol que nace torcido, crece torcido.


Este poema está incluido en el libro "Sonetos 2015-2024"

sábado, 1 de mayo de 2021

Matrimonio. Soneto mayo 2021

 









Cada pareja es un mundo. Las hay que parecen perfectas y que a los cuatro días, y sorprendiendo a todos, se separan; las que tienen los mismos gustos y siempre van juntos; las que son opuestas, pero se atraen como los polos de un imán y muchas más. En este soneto me he centrado en esas que uno no se explica cómo es posible que duren años y años pese a que se les ve discutiendo, despreciándose, cometiendo infidelidades, etc. Sin duda, son misterios del amor.


Este poema está incluido en el libro "Sonetos 2015-2024"

jueves, 1 de abril de 2021

Minuto de silencio. Soneto abril 2021

 



He escuchado muchas veces frases similares a esta: “Todos somos iguales. Tenemos los mismos derechos y las mismas obligaciones.” Afirmaciones así, que llenan las bocas de políticos, sacerdotes, filósofos, humanistas…, no me las creo. La realidad que yo percibo es bien distinta. Nadie es igual a nadie. No todos tenemos los mismos derechos ni las mismas obligaciones. El azar, la naturaleza, la estructura social, etc. hacen que ninguno empecemos la carrera en la misma línea de salida ni que nos encontremos los mismos obstáculos mientras nos dirigimos hacia la meta, meta que también cambia de unos a otros. Por dar un dato “aséptico”: si vienes al mundo en Nigeria, tu esperanza de vida es de 60 años mientras que si lo haces en Alemania es de 80. Es decir, 20 años más o menos de vida simplemente por nacer en un sitio u otro.

Del mismo modo que no somos iguales en vida tampoco lo somos cuando morimos. Hay quien, pese a haber sido una persona buena y ejemplar, ha muerto en una residencia de ancianos de COVID y ha terminado siendo incinerada en la más absoluta soledad. En cambio, hay otros que cuando fallecen parece que va a llegar el fin del mundo. Se organizan funerales de estado y se viste de luto a toda la población. También se quiere imponer la pena, algo que, obviamente, es imposible. En estos casos es cuando se obliga a los ciudadanos a guardar un minuto de silencio. Aunque lo que, aparentemente, se pide es mostrar respeto por el fallecido, lo que en realidad se hace es una demostración de fuerza. Los que manejaban el poder junto al muerto quieren dejar claro que, aunque uno de ellos haya desaparecido, otro similar ocupará su lugar.

Este poema está incluido en el libro "Sonetos 2015-2024"